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SERIE: PERSPECTIVAS REFORMADAS


AREA: TECNOLOGÍA

 

TECNOLOGÍA RESPONSABLE
MÁS ALLÁ DEL GIRO EMPÍRICO

Ir. Egbert Schuurman *
Universidad Tecnológica de Delft
Delft, Países Bajos.


CONTENIDO:

I. Relación entre la filosofía de la tecnología y la filosofía general

II. Análisis filosófico de la estructura de la tecnología moderna

III. Estructura básica de la tecnología moderna

IV. Filosofía del diseño

V. El método científico del diseño

VI. Diseño responsable

Notas y referencias
____________________________

I. Relación entre la filosofía de la tecnología y la filosofía general

Cuando la filosofía de la tecnología apareció por vez primera a principios del siglo veinte, sus practicantes no pusieron mucho empeño en el análisis estructural de la tecnología moderna. Su objetivo en ese momento fue principalmente salvaguardar la tecnología como un segmento independiente de la cultura. Querían romper con el dominio que la ciencia y la economía ejercían sobre la tecnología, y rechazaron la idea de que la tecnología sea simplemente neutral. Además, debido al tormentoso desarrollo de la tecnología moderna, no fue sino hasta más tarde que la filosofía de la tecnología comenzó a concentrarse en el significado de la tecnología para la cultura como un todo.

Los ingenieros comparten la responsabilidad de la ausencia de un análisis estructural de la tecnología moderna durante el periodo en que la filosofía de la tecnología comenzaba a surgir. Ocupados totalmente en la práctica de la tecnología, los ingenieros tenían tan poco interés en la filosofía que casi no hicieron aportación positiva alguna a dicho análisis. Además, la falta de conocimiento filosófico entre los ingenieros los encaminó muy fácilmente a la sobreestimación del rol de la tecnología. Más que nunca, el progreso tecnológico colmó a la gente de grandes expectativas por el futuro desarrollo cultural.

No debemos olvidar que a su vez la filosofía general --como una ontología o cosmología--, prestó muy poca atención a la tecnología. Al principio subestimó la importancia de la tecnología, y por simple conveniencia la redujo a una ciencia, o la consideró una neutral herramienta en manos de la gente. Los filósofos no estaban familiarizados con la tecnología, carecían de un elemental conocimiento empírico de ella.

Finalmente, debido a su enorme influencia sobre la cultura, la tecnología no pudo ser desatendida por más tiempo. Solo entonces la filosofía general comenzó a tomarla en cuenta. No obstante, debido a la presente y generalizada ausencia en nuestra sociedad de un conocimiento cabal respecto de la tecnología, ésta aún es considerada como un peligroso poder que amenaza el bienestar de la humanidad. Demasiado a prisa se culpa a la tecnología por la crisis cultural. Inherente a esta negativa apreciación es la idea, compartida también por los optimistas quienes ven el progreso en términos positivos, de que la tecnología es omnímoda y todo dominante. Ambas posturas, la optimista y la pesimista, carecen de una adecuada perspectiva respecto de la tecnología. Mientras una sobreestima la influencia cultural de la tecnología, la otra falla al no apreciar las posibilidades que la misma ofrece.

Un conocimiento de la tecnología y la filosofía en su mutua interacción es esencial a todo esfuerzo por desarrollar un análisis estructural de la tecnología moderna. Desafortunadamente, en el pasado hubo muy poca comunicación entre ingenieros y filósofos. “Son tan dispares sus respectivas terminologías, orígenes y orientaciones de pensamiento, que un consenso tocante a problemas de mutuo interés solo es posible mediante un enorme esfuerzo y muy buena voluntad".1

Cuando evaluamos los comienzos de la filosofía de la tecnología, debemos tomar en cuenta las serias dificultades que en un principio enfrentó. La filosofía general virtualmente ignoró el asombroso fenómeno de la tecnología y apenas le concedió un lugar. La filosofía de la tecnología carecía de un marco estructural de referencia, y como resultado, se desarrolló casi por completo independientemente de la filosofía general. Aquellos ingenieros que tenían un interés filosófico en la tecnología y su desarrollo, pero que contaban con una irregular base filosófica (o ninguna en absoluto), desarrollaron filosofías de la tecnología muchas de las cuales solo pueden ser consideradas como seudo filosofías.

La tarea propia de la filosofía general es la de expresar la unidad en la diversidad de la totalidad de la realidad. Al desatender a la tecnología o al subestimarla considerándola un poder catastrófico, la filosofía general falla en hacer justicia a la diversidad de la realidad y por lo tanto daña su propia visión de la totalidad de la realidad. A su vez, la filosofía de la tecnología debe tener muy en cuenta el hecho de que fuera de un marco general apropiado no puede ser desarrollada en forma adecuada. La filosofía de la tecnología trata solamente con un segmento de la cultura, su campo de investigación es limitado. Por esta razón puede demandar que la filosofía general de razón de la coherencia entre la tecnología y la realidad como un todo. La filosofía general, por ejemplo, debería explicar el significado de la tecnología para la cultura. El hecho de que el dinámico desarrollo de la tecnología la haya convertido en una prominente fuerza cultural, torna importantísimo para la filosofía de la tecnología poder apelar a la filosofía general.

Una filosofía de la tecnología dispuesta en el marco de la filosofía general, debería proveer de una compenetración en la rica diversidad de objetos tecnológicos, en el proceso del diseño, en los productos tecnológicos y los medios de producción, así como en las actividades tecnológicas, todos los cuales se hallan en variedad creciente. Concuerdo plenamente con Mitcham y Kroes en que los filósofos deben poner más atención “a lo que ocurre realmente en la ingeniería y la tecnología” y que la filosofía de la tecnología debe de ser “una filosofía de la tecnología empíricamente informada”.2

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II. Análisis filosófico de la estructura de la tecnología moderna.

Un análisis estructural debe definir claramente tanto las potencialidades como las limitaciones de la tecnología, para de ese modo prevenir y guardarse de malentendidos y falsas expectativas en torno a ella. Tal análisis debe estar relacionado con la práctica empírica de la tecnología. Todos los problemas y las normas para el desarrollo tecnológico que promuevan una tecnología responsable deberían ser analizados. Particularmente, es necesaria una clara visión tanto de la relación entre la tecnología y la ciencia, como de los múltiples cambios culturales que esta alianza ha generado.

Solo con la ayuda de tal análisis estructural, se hace posible considerar filosóficamente la influencia cultural de la tecnología. Al dar prioridad a dicho análisis podemos reducir en gran manera el peligro de ser demasiado especulativos respecto a la influencia, positiva o negativa, de la tecnología sobre la cultura. Debemos ir de una filosofía de la tecnología a una filosofía cultural de la tecnología, en lugar de, como usualmente se hace, tomar el camino contrario.

Una particular tradición filosófica holandesa ha llevado a cabo un análisis estructural de la tecnología moderna dentro del marco de la filosofía general. Dicha filosofía no ha recibido la atención que merece. La principal razón para ello, es que se ha desarrollado como una filosofía cristiana, y por lo general los filósofos no se interesan en una perspectiva de ese tipo. Sin embargo, vale la pena prestar atención al enfoque empírico y comprehensivo de la tecnología que dicha filosofía posee.

Es la tradición filosófica reformacional de Amsterdam, también llamada filosofía de la idea cosmonómica 3 , la que ha desarrollado una filosofía general dentro de la cual la filosofía de la tecnología puede ser cultivada. Puesto que provee de un apropiado lugar para la filosofía de la tecnología tal filosofía general puede ser usada como marco de referencia para analizar la diversidad tecnológica, así como para explorar el significado de la tecnología dentro del todo de la realidad, y particularmente el significado de la tecnología para específicos sectores de la cultura.

Ya en 1947, Hendrik Van Riessen –ingeniero en electrónica- había comenzado a desarrollar una filosofía de la tecnología en el marco de la filosofía reformacional. Al mismo tiempo, aprovechó lo que otros filósofos habían señalado respecto de la estructura de la tecnología. En su análisis Van Riessen hace referencia a un gran número de ejemplos provenientes de la práctica tecnológica. En este sentido puede ser considerado como el primer filósofo del giro empírico 4 , aunque podría decirse mucho más.

Un requisito para el análisis estructural de la tecnología es una buena definición que haga referencia a la práctica o a lo empírico. Muchos filósofos que claman por un giro empírico no dan una definición clara de tecnología.5 Es posible encontrar la misma falta en los círculos de la llamada filosofía clásica de la tecnología. Heidegger y Ellul, por ejemplo, no ofrecen una definición precisa. Yo definiré la tecnología como: la actividad por la cual las personas, con el auxilio de herramientas, dan forma a la naturaleza para fines humanos. En la tecnología moderna, las herramientas se desarrollan en forma de computadoras, robots e incluso fabricas automatizadas.

Desde luego que el análisis estructural de la tecnología proporciona una compenetración en el desarrollo de herramientas, en el dar forma tecnológico, y en el proceso del diseño. Al prestar atención a la estructura básica de la tecnología moderna, obtenemos una visión general de ella.

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III. Estructura básica de la tecnología moderna.

La gran búsqueda de la tecnología moderna ha sido la de desarrollar objetos tecnológicos –herramientas- capaces de operar de forma independiente. Con este fin, la capacidad formativa humana se proyecta y transfiere al objeto tecnológico. También toma lugar cierta transferencia de la capacidad para tomar decisiones relativas a la secuencia de actividades formativas. Mediante interruptores automáticos, las personas se aseguran de que con el correr del tiempo el proceso formativo tecnológico experimente cambios discontinuos.

Estos tres elementos: la proyección de la destreza, la transferencia de las “decisiones” y la utilización de energía transformada, constituyen la base para la operación independiente de la moderna panoplia de herramientas e instrumentos. Dicha panoplia esta compuesta por los, en ocasiones así denominados, operadores tecnológicos. Fuera del diseño y la instalación, las personas sólo necesitan dar una instrucción para echar andar al operador tecnológico.

La destreza del operador tecnológico sobrepasa la de los seres humanos en cuanto a velocidad, confiabilidad y precisión. Aun las “decisiones" mecánicas son ejecutadas con mayor perfección y rapidez que las “decisiones" tomadas e implementadas por los hombres. Y el poder de la energía transformada supera en mucho al poder humano. Esto significa que la gente equipada con operadores tecnológicos puede lograr mucho más que quienes carecen de ellos. Además, existen nuevos operadores tecnológicos que trabajan de formas que presentan poca o ninguna semejanza con la actividad humana. La tecnología electrónica y la tecnología química ofrecen ejemplos de tal desarrollo.

El ya aludido desarrollo de los objetos tecnológicos, a saber, el logro de la operación independiente, ha sido posible solo en razón del fundamento científico y el método científico del diseño.

Mediante el tratamiento científico de la tecnología moderna, se ha establecido una distinción entre la preparación (diseño) y la ejecución (formación tecnológica). La responsabilidad humana y la toma de decisiones han sido trasladadas a la fase de preparación, por lo que la humana actividad del diseño ha pasado a primer plano. De hecho, se ha producido una intelectualización de la labor tecnológica. La preparación, llevada a cabo conforme a las líneas del método científico-tecnológico, conduce a la realización del diseño con miras a su ejecución; tal diseño se complementa con la operación independiente de la panoplia tecnológica. Esto da como resultado, que en la fase de ejecución el poder humano aumente enormemente.

Resumo del siguiente modo la estructura básica de la tecnología moderna: la estructura básica de la tecnología moderna se caracteriza por el operador tecnológico, el fundamento científico, y el método científico-tecnológico.6

En esta etapa es necesario señalar que aun en tiempos modernos la actividad tecnológica es y permanece siendo una actividad humana. Este hecho es decisivo para una apropiada comprensión de los límites y posibilidades de la tecnología. Nunca debe perderse de vista la íntima relación entre las personas y la tecnología, particularmente al evaluar fenómenos como la automatización, los cuales podrían en ocasiones parecer autónomos respecto del hombre. De hecho, esta relación tan cercana entre las personas y la tecnología es crucial si hemos de resistir los argumentos tocantes a la autonomía de la tecnología como un todo.7 Dicha autonomía implica que el desarrollo tecnológico es determinístico. Tal “autonomía de la tecnología” ha provocado recientemente en círculos filosóficos un “giro empírico” con objeto de dejar en claro que el proceso del diseño no es de carácter determinista.8 Desde mi punto de vista debemos ir mas allá de tal giro, rumbo a una tecnología responsable.9 Para aclarar esto, observaremos con mayor detalle el proceso del diseño y la responsabilidad al diseñar.

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IV. Filosofía del diseño.

Hemos visto ya como la tecnología comprende dos etapas: diseño y fabricación, las cuales están íntimamente vinculadas como factores que interactúan en el proceso de producción. También se hallan ligadas por el hecho de que las condiciones y los procedimientos de fabricación son resultado del diseño. Es necesario prestar más atención a la labor del diseño.

Diseño es la actividad innovadora y estructurada a través de la cual las personas utilizan de forma creativa el conocimiento práctico y teórico, así como la energía y los materiales disponibles, para especificar la forma, tamaño, función y contenido material de un objeto tecnológico. Por lo tanto el diseño no solo depende del conocimiento teórico y práctico sino también de la disponibilidad de la energía y los materiales. Asume la existencia de la realidad física y utiliza tanto el conocimiento como la energía y los materiales para su actividad. El diseño resulta en un plan o conjunto de instrucciones detalladas en torno a las características físicas de un objeto tecnológico—sea producto, sea herramienta.

Cabe señalar que aunque el diseño es una actividad estructurada rara vez, si es que nunca, se realiza de una manera lineal, rígida. Los pasos no se siguen uno al otro de forma hermética hasta que el producto o la herramienta surgen de forma “automática”. La retroalimentación juega un papel muy importante en el proceso. El resultado de un paso --por ejemplo, ciertas especificaciones del diseño --pueden guiar al cambio en pasos previos, como por ejemplo redefinir un requerimiento. Es más, esta clase de estructuración del pensamiento en torno al diseño más que inhibir puede desarrollar la creatividad puesto que la atención de la gente se dirige más libremente a una más amplia gama de tareas a desempeñar.

Aunque el diseño es controlado por el método científico (véase el siguiente capítulo), lo que garantiza la continuidad en el desarrollo tecnológico, debemos poner atención en las rupturas de tal continuidad. Hablamos de los inventos. La tecnología se desarrolla de forma continua en el contexto de la asesoría y la formulación científica. En formas por lo regular inesperadas y que no pueden simularse, la imaginación productiva puede poner a la gente en la ruta de la innovación tecnológica. Tales innovaciones pueden interrumpir el proceso de desarrollo de la tecnología, lo que es una clara evidencia de que la tecnología no es autónoma.

En la tecnología moderna la invención tiene lugar en un nivel más alto que en la tecnología clásica. Actualmente los inventos se construyen sobre la base de las matemáticas, la física, la teoría de la información y la tecnología como ciencia. Esto significa que cuando los inventores trabajan sobre algo nuevo en tecnología, se esfuerzan por desarrollarlo científicamente y de probarlo con instrumental de precisión para completar su innovación. Sin embargo, en el momento decisivo de la invención la teoría no desempeña ningún papel. La invención y sus efectos pertenecerán al campo de la ciencia tecnológica la cual también les sirvió de base. Siendo esto así, la invención proporciona una vía adicional, a las ya disponibles, para las nuevas posibilidades tecnológicas.10 Y tales intervenciones abren nuevas posibilidades para la responsabilidad en el diseño (Véase el último párrafo).

Parece ser que en recientes discusiones en torno al 'giro empírico' se presta atención a los individuos encargados del diseño en unas cuantas y específicas industrias, para entonces analizar su trabajo en detalle. Ciertamente, este método se prestaría para la explicación de algunos detalles del diseño. Sin embargo, el problema con tal acercamiento es la tendencia a acumular montañas de información acerca de específicas actividades del diseño, para solo de forma muy lenta – en el mejor de los casos -- descubrir los patrones básicos presentes en la labor del diseño. Además, tomar decisiones acerca del diseño y realizar el trabajo real de diseñar --aun dentro de un especifico proyecto de diseño-- son tareas realizadas generalmente por muchas personas por lo que un número enorme de tareas individuales habrían de ser consideradas en detalle antes de que surjan patrones útiles para el análisis. Tal método de análisis, el cual puede tener cabida dentro de cierta industria, termina siendo algo así como estudiar un bosque estudiando individualmente cada uno de sus árboles.

Un mejor método-- el que me gusta seguir-- analiza patrones generales de diseño. Este más amplio acercamiento, es útil tanto para el público en general, el cual necesita entender mejor la tecnología, como para quienes toman decisiones dentro de la labor del diseño, quienes necesitan de una visión comprehensiva de su trabajo. Para conseguir este enfoque más general, es conveniente emplear lo que Hans Lenk y Gunter Ropohl (siguiendo a Max Weber) refieren como un "tipo ideal" de análisis de diseño.11 En lugar de hacer un minucioso escrutinio de unos pocos esfuerzos individuales, este método implica observar la labor del diseño desde cierta distancia para que los patrones totales puedan ser vistos más claramente. Tal acercamiento mantiene una perspectiva general de la labor del diseño basada en la combinación de una amplia gama de experiencias y análisis de diseño. Tiene que ver con el concepto de diseño, no con las actividades individuales de diseño. Un método relacionado con diseños individuales pertenece a la historia o a la sociología de la tecnología, pero no a la filosofía de la tecnología, i.e. la filosofía del diseño.

A una amplia visión del diseño corresponde un análisis general del método del diseño, el cual es un método científico. Y tal método científico implica un enfoque holista. Holismo es la perspectiva en la que el todo compuesto del objeto tecnológico tiene una realidad independiente y mayor a la de la suma de sus partes y a la de su función particular. Todo objeto tecnológico o producto se experimenta coma una unidad.

El caso para un enfoque holista del diseño, descansa básicamente en el hecho de que las herramientas tecnológicas y los productos producidos por el diseño y la producción se presentan en la experiencia cotidiana como unidades. Siendo este el caso, el diseño mismo debería ser holista. Ciertamente, la vida de la gente se ve afectada no por los objetos tecnológicos per se, sino por como tales objetos funcionan en todos los aspectos de la realidad. Un auto no solo responde a las leyes de la física y la química, sino que también es un objeto de orgullo personal, tiene un valor en relación al de otras opciones de compra, y es un objeto de confianza, pues el comprador cree que si es usado correctamente no le causará daño. Si un objeto ha de funcionar bien en todos y cada uno de sus aspectos, estos deben de tomarse en cuenta en el diseño, y esto es lo que un enfoque holista busca conseguir. El diseño de objetos tecnológicos debe tomar en cuenta la diversidad de la realidad si es que dichos objetos han de funcionar apropiadamente.

Un diseño holista de tal naturaleza implica hacer juicios de valor en todos y cada uno de los diversos aspectos de la realidad. Tomar en cuenta tales juicios de valor al diseñar es el reto creativo del diseñador. Pero ¿es esto suficiente?, ¿el holismo provee de suficiente contenido para una filosofía del diseño? Basta con imaginar un producto aterrador -- una cámara de gas para el asesinato masivo de victimas inocentes, que este "bien diseñada" y sea "funcional" en todos los aspectos de la realidad, al menos desde el punto de vista de Hitler -- para darse cuenta que una apropiada filosofía del diseño requiere de algo más que solo un enfoque holista. Debe determinarse que principios normativos deberían guiar la práctica del diseño holista.

Pero antes de tratar con el contenido valorativo de la tecnología, quisiera en el siguiente capítulo describir el método científico general usado en el proceso del diseño y que ampliamente caracteriza a los objetos tecnológicos.

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V. El método científico del diseño.

Los ingenieros modernos utilizan el método científico al diseñar. Para comprender este método y su influencia con relación a los productos y las herramientas u operadores tecnológicos es necesario prestarle más atención.

El método científico en el diseño es como el de las ciencias naturales, pero es tecnológico puesto que se enfoca en el diseño de procesos u objetos tecnológicos. Este método científico del diseño caracteriza a la tecnología moderna. Como resultado, las características o rasgos científicos se reflejan en la tecnología. Observar la íntima interrelación entre la ciencia y la tecnología nos ayuda también a percibir las características de la tecnología moderna.12

Con el método científico de las ciencias naturales intentamos descubrir el conocimiento universal de la realidad. Con el método científico del diseño intentamos formular diseños tecnológicos tanto para el producto como para su producción. El objetivo final es un control científico a distancia, en el tiempo y el espacio, del proceso individual tecnológico formativo o de producción. Pero su resultado pertenece también al campo de la ciencia tecnológica por cuanto el diseño nos proporciona conocimiento respecto a la tecnología. Así, como la física se relaciona con el conocimiento universal del aspecto físico de la realidad, la tecnología como ciencia se relaciona con el conocimiento de objetos tecnológicos como un todo.13

Algunas de las características del conocimiento científico natural y de su método se reflejan de un modo tecnológico en la ciencia tecnológica. En gran parte esto se debe a la base científica del diseño. Tales características pueden ser halladas también en el proceso tecnológico de producción y en sus resultados.

El análisis, la abstracción y la síntesis lógica constituyen el método de la ciencia. Esto es, en la ciencia concientemente buscamos evitar y nos alejamos de la influencia de las inmediaciones del individuo concreto, la situación, o el ambiente. Como resultado, el conocimiento científico es conocimiento abstracto, universal, permanente, lógicamente coherente y funcional.

El ingeniero procede de la misma manera. El problema tecnológico se descompone en partes que se plantean como sub-problemas universales. Se buscan soluciones universales modulares tanto para los componentes del objeto a producir como para las etapas del proceso de producción. La división de las funciones continua hasta que uno ha llegado al nivel de las funciones atomizadas, aisladas y autónomas.

El análisis pone a nuestra disposición las funciones modulares tecnológicas. La abstracción presenta cada una de estas funciones por separado, agrupando aparte las demás, para encontrar una solución para aquella sub-función. El resultado consiste en bloques básicos de construcción que poseen, unos respecto a otros, una estandarizada neutralidad de propósito, y que por tanto, pueden tener aplicación universal en la tecnología, como es el caso de los propulsores, los remaches, o las ensambladuras en cola de milano. En esta universal aplicabilidad, resultado del análisis y la abstracción, encontramos el conocimiento general o universal de la ciencia proyectado en la tecnología. Dicho de otra forma, la universal adaptación de la solución de una sub-función es una analogía del conocimiento científico en la tecnología.

Sumado a la neutralizante división de las funciones, el método científico del diseño, como ya hemos dicho, busca también un control a distancia, en el espacio y en el tiempo, sobre los procesos. Por esto, la herramienta u operador tecnológico debe de mantenerse inalterable a través del curso del tiempo. El control de la formación tecnológica, a distancia y a través del tiempo, es una analogía de la ciencia como un conocimiento permanente y abstracto de la realidad.

Tal control a distancia, con respecto al todo, es hecho posible aun más por la integración de las soluciones modulares neutrales. Dependiendo de los módulos que han sido fusionados, tal integración de funciones puede encarnar muchas formas de individualidad. Como tal es una analogía tecnológica de la síntesis en la ciencia. El método científico del diseño tiene como propósito, por un lado, estandarizar la forma en que están divididas las funciones, y por el otro, anticipar cómo tales funciones serán integradas para diversos fines específicos. El proceso de producción resultante es igualmente una analogía de la coherencia del conocimiento científico, exhibiendo el producto de la producción masiva algo semejante al carácter universal del conocimiento científico.

De manera similar, una analogía de la abstracción científica puede observarse en la integración de las soluciones para cada módulo. Los grupos de problemas fueron aislados originalmente por medio de la abstracción. Después de encontrar una solución estándar para cada subgrupo, la integración de dichas soluciones independientes requiere que la formación tecnológica se de en otro sitio, en aislamiento. Con esto en mente deben tomarse las medidas pertinentes. En relación a esto, la formación tecnológica posee un carácter permanente pues las influencias del medio, como la temperatura y la humedad, son evitadas tanto como es posible.

El método científico del diseño determina la estructura básica de la tecnología moderna. La ciencia tecnológica y la tecnología están virtualmente entretejidas.

Cuando el desarrollo de la ciencia nos lleva a un nuevo método, como fue el caso del análisis de sistemas, entonces dicho método se presenta análogamente en el nivel tecnológico. Es por eso que la teoría general de sistemas y la tecnología computacional son complementarias.

Aunque la influencia de la ciencia sobre la tecnología es legítima, cuando la ciencia se usa en la tecnología bajo la influencia del poder tecnológico, se anda entonces por la senda de la tecnología irresponsable, el proceso del diseño se vuelve determinístico. Podemos decir también que la tecnología se vuelve una tecnología autónoma. Entonces, ya no hay lugar para principios normativos en el diseño de la tecnología. Pero los principios normativos deben de estar en el corazón mismo de un diseño responsable. Una estrecha visión científica del diseño y la fabricación impide hacer preguntas acerca de la justicia, la mayordomía, y la pertinencia cultural. Pero cuando la ciencia y sus metodologías son puestas en el lugar que les corresponde, una visión holista puede ser practicada y se hace justicia a los principios normativos. La tecnología es libre entonces para ser cultivada responsablemente.

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VI. Diseño responsable

En el capítulo 4 he argumentado que la tecnología es necesaria e intrínsecamente valorativa. Es importante la cuestión respecto a qué estándares normativos deben ser obedecidos por la tecnología .

Como hemos visto anteriormente, el diseño holista es importante, pero necesita ser regulado por principios normativos que tomen en cuenta todos los aspectos de la realidad en los cuales el objeto tecnológico va a funcionar. Me limitaré a comentar los principios normativos más destacados.

La base de todo desarrollo tecnológico es que la tecnología debe ser ecológicamente adaptable. Este punto de partida impide que la tecnología cause un disturbio ecológico. Posteriormente, el despliegue del desarrollo tecnológico debería de ser guiado por ocho14 principios normativos. Aun cuando discutiré dichos principios individualmente, ellos han de ser seguidos simultáneamente y no en forma aislada unos de otros.

Pertinencia cultural. Todos aquellos involucrados en el diseño deben asegurarse de que los resultados de sus diseños sean objetos tecnológicos culturalmente pertinentes. Esto significa tomar decisiones apropiadas en relación a los cinco pares de opuestos del principio normativo histórico-cultural: continuidad y discontinuidad, diferenciación e integración, centralización y descentralización, uniformidad y pluriformidad, y pequeña escala y gran escala. Aquellos comprometidos con el diseño no deben diseñar objetos tecnológicos que cubran completamente uno u otro de los opuestos de los cinco pares mencionados, ni debieran buscar simplemente un equilibrio entre ellos.15 Este principio normativo no consiste simplemente en la adaptación de algo que funciona en un ambiente cultural dado. Las manifestaciones culturales importantes no deben de ser destruidas por un objeto tecnológico intruso. De hecho una herramienta o producto culturalmente apropiado es aquel que aligera la carga humana y preserva lo que es bueno y provechoso para cierta cultura. De esta forma se halla un balance apropiado entre la continuidad y la discontinuidad.

También es importante equilibrar los opuestos centralización y descentralización. ¿Debería nuestra cultura ser más centralizada y homogénea o más descentralizada y heterogénea? Aquellos involucrados en el diseño deberían considerar tales cuestiones de balance al seguir el principio normativo de pertinencia cultural.

Apertura y Comunicación. Apertura significa que debemos informar claramente a la sociedad acerca de las innovaciones tecnológicas. Solo así quienes trabajan con tecnología o compran sus productos pueden evaluar las cosas y tomar decisiones responsablemente. Unificar los principios normativos de apertura y comunicación da como resultado el principio de comunicación abierta. Sin comunicación abierta es imposible para quienes participan de la tecnología cumplir con sus responsabilidades comunales e individuales. Quienes desarrollan la tecnología tienen la responsabilidad de tomarse un tiempo para informar y comunicarse con el publico. Es bastante obvio que particularmente la gente de las ciencias de la tecnología debe honrar las normas de información y comunicación, pues son ellos, por así decirlo, la cuna de todo nuevo desarrollo tecnológico.

Mayordomía: eficiencia y sustentabilidad. La norma económica de la eficiencia también debe honrarse, pero sin excluir a las demás. Nos referimos aquí a la eficiencia pero conforme se aplica a la tecnología. Su parcial aplicación actual es debida particularmente a la prevaleciente influencia de la teoría económica dentro de la industria. Más que nunca la industria ha enfocado la eficiencia demasiado estrechamente en un sentido científico natural, en el que solo los bienes que pueden ser expresados en términos monetarios determinan lo que posee valor. Debemos situar la norma económica en un marco integral de normas. Debemos aplicarla no solo a la producción sino también al uso de materias primas, de energía, de la naturaleza, del medio, del paisaje, de los animales, y aun de la gente involucrada en el desarrollo de tecnología. Los problemas nacen cuando limitamos la norma económica de la eficiencia exclusivamente a las técnicas de producción. Entonces, la tecnología y la industria económica se desarrollan como una masa confusa. Pero cuando aplicamos las normas económicas de eficiencia y sustentabilidad en conjunción con las otras normas, de forma simultanea y sostenida, podemos impedir un tipo de sobre-desarrollo resultado de una producción desmedida, y restaurar cierto tipo de subdesarrollo al ser administrados en nuestro trato con la naturaleza. Comenzaremos a vigilar más la naturaleza y el medio, la escasez de materia prima y energía, y por consiguiente a honrar la sustentabilidad. Además, nos daremos cuenta que la gente es mucho más que su habilidad para funcionar económicamente en un contexto tecnológico. Debemos reconocer la responsabilidad del empleador y la responsabilidad del empleado.

Armonía. El desarrollo normativo de la tecnología únicamente puede avanzar cuando se cumple con el principio de la armonía. Los excedentes no esenciales y la degradación de la naturaleza dejan muy en claro que dicha norma no esta siendo respetada. Si así fuera, dadas las normas ya discutidas, la gente se daría cuenta que la tecnología debe de ser desarrollada en una forma balanceada. Esta norma requiere también que, para prevenir el descontento social y la perdida del respaldo comunitario, introduzcamos e incorporemos nueva tecnología pero no en una forma revolucionaria,. Debemos considerar la norma de la armonía en las multifacéticas interrelaciones entre la naturaleza, la gente, la cultura y la tecnología. La tecnología debe adaptarse a la gente y no la gente a la tecnología. No en vano, por ejemplo, apreciamos las herramientas de fácil manejo. Esa es la forma en la que todas las herramientas deberían funcionar. Si esto se da, quienes las operan obtendrán mucho disfrute al hacerlo.

Justicia. Al honrar el principio normativo de la justicia nos oponemos a toda injusticia que el desarrollo de la tecnología pueda acarrear. Ingenieros, instructores y empleados deben preguntarse si su contribución tecnológica hace justicia a los reinos animal y vegetal, a nuestras fuentes de materia prima, a los consumidores, a la sociedad, a la cultura, a los países tercer mundistas, y así por el estilo. Tal norma de justicia es parte intrínseca de la tecnología. Cuando es pasada por alto, el gobierno debe tomar medidas especificas para restaurar la justicia. Vale la pena enfatizar que la positiva influencia del desarrollo tecnológico que obedece dicha norma, se hará sentir en muchos sectores de la sociedad en los que la tecnología juega un papel cada vez más importante. Esto es particularmente cierto, por ejemplo, en la agricultura moderna y en el cuidado de la salud.

Cuidado y amor. Las normas ya mencionadas se despliegan y profundizan cuando la gente se sujeta a la norma ética del cuidado y el amor. Somos llamados a cultivar el interés y la compasión por todo lo que tiene que ver con la tecnología. Esto incluye por supuesto, cuidar y amar a nuestros prójimos cercanos o lejanos, pero también implica proteger la gran diversidad de todas las otras criaturas. Da miedo como la gente se obsesiona tanto con el control cuando el amor se liga exclusivamente al control científico-tecnológico. Cuando esta norma no es plenamente respetada la gente se vuelve mas y más alienada de su trabajo, por ejemplo, el granjero de su tierra, de la naturaleza, y de sus animales.

Confianza. La última norma a la cual el diseñar está sujeta es la de la confianza. Quienes usan herramientas tecnológicas deben poder confiar en que dichas herramientas funcionan y son seguras, y lo serán, cuando dicha norma sea respetada. O considerándolo más ampliamente, la tecnología será segura cuando la gente acepte y opere conforme al marco de principios normativos antes bosquejado. Cuando todos los principios normativos sean obedecidos, el diseño tecnológico verdaderamente será responsable.16

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Notas y referencias.

* El Dr. Ir. Egbert Schuurman estudió Ingeniería civil en la Universidad Tecnológica de Delft, y Filosofía en la Universidad Libre de Ámsterdam. Es Catedrático de Filosofía (Cristiana) Reformacional en la Universidad Tecnológica de Delft, en la de Eindhoven, y en la Universidad de Agricultura de Wageningen. Es miembro del Senado del Parlamento Holandés. Es Doctor Honorario en la Universidad de Potchefstroom en Sudáfrica. Prolífico escritor, muchas de sus obras han sido traducidas al inglés, coreano, japonés y chino. La AAERM prepara la traducción y la publicación en español de Faith, Hope and Technology así como lo más relevante de su obra. (Nota del editor).

1 Klaus Tuchel, Die Philosophie der Technik bei Friedrich Dessauer: Ihre Entwicklung, Motive und Grenzen, Frankfurt, Knecht, 1964, p.15.

2 Véase Carl Mitcham, Thinking through technology, Chicago: University of Chicago press, 1994, p. ix.

3 Me refiero a la escuela filosófica desarrollada en la Universidad Libre de Amsterdam en los años 1930's por los profesores D.H.T. Vollenhoven y H. Dooyeweerd. Véase H. Dooyeweerd, A New Critique of Theoretical Thought, 4 volúmenes, Amsterdam/Philadelphia, 1953-1958.

4 Véase H. van Riessen, Philosophy and Technology (en holandés), Kok, Kampen, 1947; en inglés véase Egbert Schuurman, Technology and the Future -- a Philosophical Challenge, Wedge, Toronto, 1980, pp. 1-50, y Egbert Schuurman, Perspectives on Technology and Culture, Dordt Press, Sioux Center, Iowa, 1995, pp.1-70. Recientemente en Holanda Hans Haaksma ha puesto renovada atención a la filosofía de la tecnología de Van Riessen: Van Riesen: philosopher of technology (en holandés), DAMON,1999.

5 Por ejemplo, A. Rip en Technologie en samenleving, Leuven-Apeldoorn, Garant, 1995, dice que la tecnología es tan compleja que no se requiere hacer distinciones precisas (pp.10, 15). Yo hago hincapié en que dada la complejidad de la tecnología es necesario definir todo en torno a ella.

6 Véase E. Schuurman, Technology and the Future, pp.8-24.

7 Véase J. Ellul, The Technological Society, London, 1965, pp.14, 128, 134, y The Technological System, New York, 1980, p.125 y sgs.

8 Véase recientemente, Andrew Feenberg, Questioning Technology, London/ New York: Routledge press, 1999, p. 76.

9 Véase Stephen V.Momsma (ed), Responsible Technology, Eerdmans, Grand Rapids, 1986, p.165.y sgs.

10 Véase Friedrich Dessauer, Streit um die Technik, Frankfurt/Main, 1966, p. 167.

11 Véase Hans Lenk and Gunther Ropohl, "Towards an Interdisciplinary and Pragmatic Philosophy of Technology", en Research in Philosophy and Technology, vol.2, ed. Paul T. Durbin and Carl Mitcham, Greenwich, Jai Press, 1979, p.32.

12 Véase E. Schuurman, Filosofie van de Technische Wetenschappen, Martinus Nijhoff, Leiden, 1990, pp.51-57; E. Schuurman, Perspectives on Technology and Culture, Potchefstroom, Zuid Afrika/Dordt Press, Sioux Centre, U.S.A.,1995, pp.44-51.

13 Esto implica un problema, véase “The limits of the scientific design method, and the relation of physics to technological science”, en E. Schuurman, Technology and the Future, pp.25-31, 41.

14 Para una explicación más amplia véase Stephen V. Momsma (ed), Responsible Technology, Eerdmans, grand Rapids, USA, Chapter V: "A guide to responsible technology", pp.58-76.

15 Véase Victor Papanek, Design for the Real World: Human Ecology and Social Change, New York, Bantam Books, 1973,p.34.

16 Véase también E. Schuurman, Science and technology as religion? Hope for the Future (próximamente).

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Título original: BEYOND THE EMPIRICAL TURN: responsible technology
Versión española: Abraham Dueñas de la Cruz.
Es traducido y publicado con el debido permiso.


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